Saltar al contenido
ALQUILER DE HUERTOS Y GALLINEROS. Arganda del Rey, Rivas Vaciamadrid

Cómo empezar un huerto urbano

1 febrero, 2020

Antes de entrar en materia, me gustaría aclarar que lo que aquí expongo es una descripción de los pasos a los que me he enfrentado para iniciar un huerto urbano y ecológico desde cero. Es mi tercera temporada y el aporte que aquí hago es a nivel de principiante, con el fin que sirva para ayudar a aquellos que se están iniciando en el mundo del cultivo.

Empezar un huerto desde cero requiere un esfuerzo que en un breve periodo de tiempo termina resultando satisfactorio: darle forma a un terreno, organizar y diseñar una y otra vez cómo distribuir los cultivos es (al menos), la parte que a mí más me apasiona.

Algunos consejos

Recomiendo que llevéis alguna libreta y bolígrafo para ir apuntando todas aquellas ideas que vayan surgiendo, así como para ir listando todo el material que vaya haciendo falta.

Cuando comenzamos un huerto, lo más normal es que la tierra esté llena de mala hierba, maleza, ramas secas, restos de cultivos antiguos (si esa tierra ya fue usada anteriormente)…

La primera vez que empecé un huerto desde cero, usé una motoazada para facilitar la labor de la tierra, pero el resultado no fue el deseado, por inexperiencia o porque el estado de la tierra no era el más óptimo para el pasado de la motoazada o “mula”. En ésta segunda ocasión ese paso lo he realizado a mano, con la ayuda de un amigo y he de reconocer que el resultado ha sido más satisfactorio (gracias por la ayuda Jorge). Una vez hecha esa primera tarea de “limpiar” de malas hierbas y restos del terreno, procedimos a la instalación de una malla galvanizada para evitar que conejos entren al huerto y nos devoren la cosecha. Es un paso que lo marco como muy importante, “cercar” bien el terreno para evitar ser asaltados por los herbívoros. Por lo tanto, mi recomendación personal es que si el terreno no es muy grande, trabajar la tierra a mano, será más satisfactorio y será un trabajo mucho más fino.

Una vez realizadas las tareas iniciales, uno se encuentra ante qué diseño va a desarrollar, (bancal profundo, bancal cerámico, caballón, hilera…) , qué sistema de riego etc… en los dos cultivos anteriores usé el método de riego por goteo distribuido por hileras, llegando a la conclusión que si no eres muy disciplinado y no mantienes cierto orden, terminas sembrando un poco “a lo loco” intentando aprovechar máximo espacio, y al final de tanto pisar, el terreno se compacta, generándose charcos que pueden atraer plagas afectando a la producción final. Este año, he decidido que voy a usar bancales profundos.

Debido a las dimensiones del huerto, unos doce metros de largo por seis de ancho, he decidido que los bancales serán de un metro de ancho por cinco de largo y separados entre sí a una distancia de medio metro, orientados al Norte (porque me parece más estético y práctico y porque los mayores del lugar siempre han recomendado orientarlos de esta manera).

Una vez que más o menos tengo hecha la distribución de los bancales, he aportado una base de mantillo (unos 50L. por bancal) que servirán como una primera base, para mejorar las propiedades del suelo.

Los nutrientes que aporta el mantillo, mejoran las propiedades físicas y químicas del terreno.

Uno de las primeras ventajas que aprecio con el uso de bancal profundo, es que sólo se trabaja la zona delimitada, no pisándola y sobre todo que toda sustancia que quiera aportar para enriquecer la tierra, únicamente se va a utilizar en la zona de los bancales… en las anteriores preparaciones de huerto, dejaba diáfano el terreno y esparcía los abonos y sustratos por todo el terreno para posteriormente pasar la mula, pero si me pongo a echar cuentas de todos los metros que quedaban libres de cultivo (pasillos, zonas de herramienta y paso…), llego a la conclusión que desperdicié mucha materia enriquecedora esparciéndola, con la consecuente pérdida de concentración.

El siguiente paso para la tarea de comenzar un huerto desde cero, es la de diseñar el riego. En este caso no cambio de sistema, los anteriores años me funcionó muy bien, y en este caso, se cumple a rajatabla el dicho de “menos es más”. Un goteo constante que mantenga la humedad y las propiedades del terreno sin llegar a encharcar el suelo, es más funcional que regar a manta.

En este huerto me he tropezado con un pequeño “problema” puesto que la toma de agua está en la zona que voy a utilizar de paso y sé que me va a dar problemas tener la toma de riego principal en la misma zona por la que voy a caminar, por lo que he decidido cavar en un pasillo unos cuarenta centímetros de profundidad para pasar la toma de agua bajo tierra y así toda la línea principal cambiarla a la zona opuesta, por la que no voy a caminar.

Y bueno, poco a poco iré actualizando este post, hasta que el terreno esté totalmente terminado y subiré las imágenes de cómo ha quedado. Me haría mucha ilusión recibir comentarios y sugerencias que sirvan de ayuda.

ACTUALIZACIÓN 06/03/2020

Están siendo unos días algo complicados en Madrid en cuanto a la climatología se refiere… muchas rachas de viento y poco Sol, lo bueno es que por la noche no está helando.

A día de hoy el terreno ya va teniendo aspecto de huerto y aquí dejo una imagen para que veáis el resultado

Un saludo y a todos y gracias

P.D. Muchas de las cosas que he aprendido las he obtenido en un canal de Youtube que seguro conoceréis. Aquí dejo el enlace de su canal y su web es: www.lahuertinadetoni.es . He tenido la suerte de intercambiar correos con él y es una persona atenta y que da gusto ver sus videos y leerle. Os animo a que lo visitéis si aun no le conocéis (que lo dudo).

Continuará…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios (2)

Muy buen articulo y muchas gracias por la mención!!! 🙂

Responder

Gracias a ti Toni, por pasarte, leerlo y dejar tu comentario.

Responder
Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola. ¿En qué podemos ayudarte?